Introducción
En este capítulo vamos a tratar
con detenimiento una de las afecciones que tanto preocupan a los
montañistas que se exponen a grandes alturas y severas condiciones en el
duro camino para alcanzar sus sueños.
El edema pulmonar de altura
(EPA, EPGA o HAPE por sus iniciales en inglés), es el tema que aquí
abordaremos con la intención de conocer y entender más a fondo una de
las más “comentadas” enfermedades de altura.
Esta condición
fisiológica que ocurre típicamente en altitudes superiores a 3000 metros
sobre el nivel del mar es la causante de la mayoría de las fatalidades
provocadas por la altura.
El EPA puede suceder en Aconcagua o
cualquier otra gran montaña del mundo, razón más que suficiente por la
cuál nadie que se exponga a una cota mayor a 3000 mts. debería
desconocer la prevención y sintomatología de esta patología poco común y
potencialmente fatal.
Concepto y Fisiopatología
Se
trata de un edema pulmonar no cardiogénico que se presenta de forma
relativamente súbita en algunos sujetos como expresión de una mala
adaptación pulmonar a la altitud.
Esto ocurre cuando los alvéolos
de los pulmones se llenan de líquido. La acumulación de líquido
entorpece el correcto funcionamiento de los pulmones y por lo tanto la
captación de oxígeno del aire, lo cual a su vez dificulta la
respiración.
En cuanto a la patogénesis del edema pulmonar de
altura, si bien, es aún tema de estudio, hay fuerte evidencia de que la
enfermedad es disparada por la hipertensión pulmonar, resultado de una
vasoconstricción pulmonar hipóxica.
¿Qué quiere decir esto? Bueno,
básicamente quiere decir que el EPA va a depender de la presión de
oxígeno, y éste a su vez de la altura a la que llevamos a nuestro
organismo, es decir, los metros sobre el nivel del mar al que exponemos a
nuestro cuerpo durante una expedición.
Como ya hemos visto en
textos anteriores, el factor limitante de la altura es la disminución
progresiva de la presión parcial de oxígeno. La densidad del aire
disminuye al ascender desde el nivel del mar, pero lo importante de esta
situación es que la presión de oxígeno también disminuye.
Es
entonces cuando existe la posibilidad de que la vasoconstricción
pulmonar hipóxica pueda ser desigual, con el resultado de que algunos
capilares pulmonares sean expuestos a grandes presiones. Esto causa daño
a nivel de las paredes capilares y permite el paso de fluido. Esto es
lo que conocemos como edema (EDEMA=ACUMULACIÓN DE FLUIDO).
Incidencia
Si
bien el EPA es potencialmente fatal, en una expedición donde el ascenso
se lleva a cabo en forma progresiva, subiendo no más de 500 mts por
día, el índice de personas que puede padecer de ésta afección oscila
entre el 1% o 2%.
En contrapartida tenemos aquellas expediciones
dónde se alcanza una altura de 4500 msnm. en un ascenso rápido. Aquí
alrededor del 10% puede desencadenar en un edema pulmonar y éste a su
vez podría tener un desenlace fatal si no sabemos cómo tratarlo.
Estadísticamente
se dice que el desarrollo de la afección tiene lugar entre el segundo y
cuarto día después de habernos expuesto a una altura superior a 3000
msnm. Sin embargo el estudio empírico de campo demuestra que este índice
a veces no es más que un “número”, ya que se han dado casos de
montañistas que han sufrido EPA a 2700 msnm. y otros casos, aunque muy
raros, en que los escaladores se han visto afectados el primer día en
altura.
Autor: Martin Serra (Guía Lider en Aconcagua)
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